Romance de la cita desdichada, de Federico Espino Licsi

Sigue el viaje de la Luna.
Sigue la secreta cita.
Mozuelo alto, moza baja y un verde rumor de brisa.
Arde el mozuelo fornido
hundido en la íntima sima
el pez de su amor cambiándose
en una rosa encendida.
Y la luna pudorosa
quiere esfumarse de prisa.
En el silencio sangriento
qué meloso es el descanso
cuando la flor se marchita.
De repente, tres mozuelos
hermanos de la mocita
con fríos cuchillos entran
en el lugar de la cita.
Es ágil la venganza
en la selva filipina
y mientras la Luna asoma
tras las nubes blanquecinas
la rosa sangra en el suelo
sin pétalos, sin espinas